Adolfo Aguirre: el arte como resistencia en Loja
- 24 jun 2025
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En las aulas de la Universidad Nacional de Loja, entre pinceles, figuras humanas y teorías estéticas, hay un artista que también es docente. Se trata de Adolfo Aguirre Celi, pintor, gestor cultural y maestro en la carrera de Artes Visuales, quien lleva años apostando por un arte que no solo se enseña, sino que también se vive y se transforma.

“Solo el hecho de que la universidad mantenga abierta esta carrera ya es una forma de resistencia cultural”, afirmo con certeza. Su mirada crítica y comprometida no solo se enfoca en las técnicas pictóricas, sino en el poder que tiene el arte para conectarse con la comunidad y sembrar el pensamiento.
Aguirre dirige materias como pintura anatómica, donde sus estudiantes exploran el cuerpo humano con técnicas como el óleo, la acuarela y la acrílica. Cada semestre, estos trabajos se convierten en exposiciones que dan vida a los pasillos y salas de la universidad. Pero su trabajo no se queda en el aula: junto a sus estudiantes también lidera un proyecto de vinculación con la comunidad del barrio El Carmen, en Zamora Huayco Alto, allí, el arte se convierte en herramienta para embellecer espacios, impartir talleres y fortalecer la identidad barrial.
Sin embargo, Adolfo no romantiza el camino del arte en Loja. “Loja se autodefine como la cuna del arte, pero muchas veces solo miramos hacia el pasado, falta apoyo real al talento actual, que existe y es de altísimo nivel hay muchas ideas, pero pocos mecanismos para hacerlas realidad”. Expresa que, desde su experiencia, los artistas locales aún enfrentan obstáculos institucionales como falta de espacios, escasa inversión y poca difusión.
El arte, para él, no es un lujo ni un adorno, es una necesidad. Su tarea como docente es fomentar en sus estudiantes la habilidad técnica, la reflexión crítica, mejorando así su capacidad de diálogo. Las asignaturas teóricas como estética y semiótica le han permitido llevar a las aulas discusiones profundas sobre el sentido del arte en conjunto con su evolución histórica. “Que los estudiantes piensen como los grandes creadores del pasado, eso genera debate, pensamiento, comunidad”, asegura.
Frente a un sistema que a veces relega al arte a un segundo plano por no generar réditos inmediatos, Adolfo Aguirre apuesta por una visión integral: más apoyo institucional, más compromiso privado, más galerías, más bibliotecas. Pero, sobre todo, más fe en el arte como un motor que impulsa la creación de talentos únicos e inigualables.
Desde sus clases y murales hasta sus palabras cargadas de sentido, Aguirre es parte de una nueva generación de artistas-educadores que luchan por mantener vivo el arte en una ciudad que aún tiene mucho por mostrar.
Realizado por: Erik Albán y David Ochoa





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