¿Alimentación saludable en la UNL?
- 23 jun 2025
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La nutrición en la Universidad Nacional de Loja, varía ligeramente entre facultades. Aunque los estudiantes comparten rutinas académicas similares, los platos disponibles, su calidad y variedad no siempre cumplen con las expectativas alimenticias.

En la Facultad de Energía, los estudiantes coinciden en que debería venderse platos un poco más saludables y menos grasosos. John Benítez, estudiante de tercer ciclo de Ingeniería en Telecomunicaciones, señala:
“Yo prefiero consumir frutas y granos, pero aquí casi no hay opciones saludables. Si debería mejorar el proceso de cocción y tener más opciones saludables”.

John también ha probado la comida de otras facultades y comenta que la calidad y el sabor son mejores fuera de la suya. “He probado los bolones en otras facultades y son muy buenos”, añade. Reconoce que puede mejorar la variedad, pese a que no le agrada del todo el sabor.
Faltan opciones sanas y accesibles
Guadalupe Jiménez, también estudiante de Telecomunicaciones de sexto ciclo, coincide con su compañero. Ella prefiere opciones saludables o dietéticas, ya que no se encuentra fácilmente.
“Sería bueno que haya más opciones sanas. A veces uno tiene alguna condición de salud y no encuentra nada adecuado”, comenta. Califica la oferta alimenticia de su facultad con un 6 sobre 10.
Perspectiva desde la Facultad de la Salud Humana
En otras facultades, como en el área de la Salud, Ana Gabriela Cabrera, estudiante de segundo ciclo de Laboratorio Clínico, nos aporta con otra perspectiva, consume con frecuencia chocolate y papitas de funda.
“Principalmente chocolate, porque necesito activarme, mantenerme concentrada y despierta en clases”, explica. Aunque reconoce la variedad de platos y precios accesibles, considera que el menú no siempre es nutritivo.
Ana destaca que deben incluir ensaladas de frutas y platillos que estén balanceados entre carbohidratos y proteínas. A diferencia de otros testimonios, ella si ha visto platos típico como el tigrillo, mote sucio, tamales, empanadas de verde, bolón y humitas. Lo que considera positivo, aunque insiste en incluir más opciones frescas y nutritivas.
Comer bien en la universidad, un desafío pendiente
Los testimonios reflejan una preocupación común: si bien existen platos tradicionales y precios accesibles, la mayoría considera que la alimentación en la universidad no es saludable ni equilibrada. La falta de frutas, proteínas y menús balanceados afecta sus hábitos alimenticos y su desempeño académico.
Frente a este escenario, el reto es claro: mejorar lo que se ofrece dentro de la universidad para que la comida universitaria contribuya al bienestar físico y mental de la comunidad estudiantil.
¿Y a ti, qué te gustaría que mejorara en la alimentación dentro de tu facultad?
Autoras: Vanessa Angamarca y Claudia Sánchez





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